agosto 27, 2010

SEMANA ESPECTACULAR

Esto sucedió tal cual. Aunque usted no lo crea.

Domingo: Cae granada en la esquina de la casa. Yo ni en cuenta, no afecta. FELICIDAD

Lunes: Veo Película del Festival de cine. ADMIRACIÓN. CURIOSIDAD. REFLEXION.

Martes: Me dan fecha oficial para la publicación de una novela. FELICIDAD. FELICIDAD. FELICIDAD.

Miércoles:
  • Un hombre expresa sentimientos. MIEDO. CONFUSIÓN. ILUSIÓN.
  • El mismo hombre se retracta. CONFUSION. DESILUSIÓN,ENTENDIMIENTO, ALIVIO.
  • Veo película de arte extraña, pero buena. CONFUSIÓN. ADMIRACIÓN.
  • 11pm Estoy en casa, paso por Lincon y Rangel Frías. CONFUSIÓN. TRANQUILIDAD.
  • 11:30pm Avientan granada justo por donde acababa de pasar. No afecta. FELICIDAD,
  • FELICIDAD. FELICIDAD.

Jueves:

  • Leo correo de amiga decepcionada de por nuestra amistad. TRISTEZA. EMPATIA.
  • Habla inmbiliaria y amenaza: o dejas departamento o firmas contrato. CONFUSIóN, PREOCUPACIóN, PREOCUPACIóN.

VIERNES. En proceso.

  • No me sorprendería que un perro pasara y se hiciera pipí encima de mi. ENTENDIMIENTO. ACEPTACION. FELICIDAD

CONCLUSIONES

1. La palabra FELICIDAD sigue saliendo.
2. La vieja, osea yo, tiene mucha CONFUSIÓN.
3. Si piensas que un día fue malo, el dia siguiente puede darte una bofetada y sacarte de tu error. 4. ¡What the F…………..?!
5. La granada, elemento importante de todo esto, estuvo presente para recordarme que no hay nada peor que perder la vida.
6. Ya es viernes y lo que pase de aquí al domingo no creo que pueda impresionarme, aunque si regresó al número tres, todo puede suceder.

enero 28, 2010

Manos vacías

Reza así una canción que es de mis favoritas de Miguel Bosé y Rafa de el ex grupo de "La Unión", hay en esta última voz algo tan perfecto, y melancólico.

"No me acostumbro a perder, pero juego por placer y es el juego el que.... me da la vida."

Esta es la frase que me gusta escuchar una y otra vez de esa canción: habemos tantos que no nos arriesgamos por miedo; otros nos arriesgamos y nos arrepentimos, pero no nos queda claro e incomprendemos que todas esas acciones o juegos de decisiones, son sumas y restas y es nuestra vida.

enero 01, 2010

¿Qué significa ser Feliz?

Todo fin de año me emociona sobremanera, ya que como tanto se anuncia y se dice es un año que se deja atrás, así que decidí deshacerme de lo necesario, y poner algo de orden: saque ropa que ya no me ponía, y libros que no fueron de mi agrado, ambos rubros irán a dar a personas que realmente le hagan falta; organizé y archivé papeles que solo ellos sabían donde estaban, riéndose de mí cada vez que ocupaba alguno.

Después decidí recapitular mi vida. Tomé mis libretas donde apuntó aquello que se me viene a la mente. Recordé mis objetivos de años atrás, algunos de ellos caí en cuenta que los acabo de cumplir en este año. Tengo incluso una libreta desde 1991 donde, hasta hace algunos años escribí frases que me gustaron; pegué recortes de periódico con mensajes alentadores, o impresos de esas cadenas interminables, caen gordas muchas veces, pero algunas tienen mucha sabiduría. En esa búsqueda, me tope con algo que me dio gusto leer. Fue un reencuentro conmigo misma. Es un ensayo que escribí para una de esas clases relleno que servían para dos cosas: 1) Para incrementar tu promedio y 2) En mi caso, para dar rienda suelta a mis pensamientos. Lo leí y me dio gusto reencontrarme. Identifique que una parte de esa persona que era yo, seguía dentro mí, pero otra había cambiado. Coincide este hallazgo con algo que deseo hacer en este 2010: reencontrar mi esencia, la cual sepulté, no sé en que momento, pero sé que está ahí. Fue bueno recordar lo que yo ya sabía: es el camino, no el fin.

Transcribo el documento literal:

Abril 27,99

Tema: Retos en la vida

Describir con tus propias palabras “qué significa ser feliz”.

Ser feliz en pocas palabras es: alegría, amor, salud, niños, sueños, amigos, bienestar, sonrisas.

Ser feliz es estar con las personas que quieres y te quieren, es llevar acabo o luchar por aquello que deseas, pero más que alcanzarlo la felicidad es todo aquello que haces para lograrlo, son los medios no el fin.

Ser feliz es hacer lo que me gusta: bailar, ir al cine, escuchar mi música favorita, leer un buen libro, comer un pastel de chocolate, ver reír a un niño, a mis amigos, a mi familia, estar sola y disfrutarlo, ver flores, estar en la playa, salir a caminar, dar besos y abrazos y que me los den, una mirada, una palabra. Son una serie de pequeños detalles que hacen la diferencia entre un momento común y eso que lo hace especial y que puede suceder a cada minuto y segundo de tu vida.

Es ver la vida desde un punto de vista optimista, siempre deseado y esperando lo mejor de cada cosa y de cada persona; así como tratar de dar lo mejor de si para imprimir la felicidad a los demás.

El ser feliz, es una decisión que cada uno debe tomar, es simplemente desearlo porque está dentro de cada uno de nosotros, yo he decidido serlo, disfrutando de aquellas cosas que no tienen precio, pero sí mucho valor. Es un estado de ánimo contagioso, y que esta dentro de uno, por lo que debemos de propagarlo lo más que se pueda.

diciembre 21, 2009

Santa Clos




Aún no me explico que fue, lo más seguro es que haya sido producto de mi imaginación. Estába en el patio, no recuerdo si sola o con mis hermanas que es lo más seguro, tengo pésima memoria. Era de noche, probablemente hacía frío, porque en aquellos años todos los inviernos se sentía frío, no como ahorita que todo puede pasar. Caminaba y observé el cielo y lo vi: era Santa en su tríneo y los renos, dejaban una estela y se veía luminoso alrededor. Grité emocionada:
--¡Ahí, ahí Santa Claus!
Un tío estaba a fuera y no dijo nada, ahora comprendo su mirada.

Lo que es la mente y el creer en algo. Todo es posible. Más a tus siete u 8 años.

octubre 28, 2009

El Viaje


Leí en el periódico que se iban a presentar una puesta en escena de Teatro sensorial realizado por el grupo Los Habitantes. Una amiga había ido y platicó más o menos en que consistía, pero la incomprensión y yo fuimos uno mismo, solo pedí poder vivirlo yo misma. Así que cuando vi la reseña, los horarios y el número de teléfono, no dudé y hablé para reservar boletos. No se podía reservar, tenía que ir por ellos. Sentía que no la libraba después del dentista tenía que ir a la casa, moría de hambre. Llegué y platiqué con mi amiga de la posibilidad de ir, no supe transmitirle en que consistía, porque ni yo tenía idea, dudando pero por solidaridad aceptó. Invité a otra amiga, que igual le dudo, pero terminó aceptando. Nos arrancamos a comprar los boletos a las cinco de la tarde, para las diez de la noche, ya no había muchos lugares, solo se podían diez personas por función. Lo que era buen indicio.



Llegamos tarde, pero gracias a Dios se habían retrasado. Nos dimos cuenta que nuestros nombres estaban en una pizarra: Yolanda, Patricia y Myrna, junto con unos tantos que ya habían hecho sus viajes, horas y días antes. Hacía frío y esperábamos afuera deseando empezar. Minutos después, nos pidieron que tomáramos nuestro equipaje: unas maletas que estaban encima de una carreta acomodadas e identificadas con nuestros nombres. Las diez personas empezamos a buscar. Las maletas eran de diferentes tamaños, pero todas rectangulares, de piel o madera, a la usanza de aquellos años, nada de rueditas. No tenía ni idea de lo que iba a suceder, solo estaba segura que iba hacer algo diferente.

Uno de los actores, en su papel de conductor, se nos acercó y preguntó si este era el viaje de las diez de la noche. Afirmamos y pasó por cada uno de nuestros boletos. Salimos en fila y entramos a un área rectangular, delimitada por pared y el otro extremo una cortina negra. Estábamos en penumbra, solo dos lámparas pequeñas suspendidas alumbraban el lugar. Un tapete en el piso y sillas antiguas, acomodadas simétricamente, todas viendo hacia el centro, que era donde estaba nuestro actor. Todo escenificaba un vagón. Una grabación se escuchaba muy tenue, en ella se reproducía el sonido de la locomotora, del ruido del hierro de las ruedas al chocar y girar en los rieles, tan característico y de vez en cuando se escuchaba el silbido del vapor despidiéndose.

Éramos diez personas y solo el silencio nos acompañó durante un momento; nuestra expectativa e incredulidad iba en aumento. El conductor empezó a leer unos recortes: hablaba de un viaje, de un lugar. Nos pidió que nos quitáramos los zapatos. Pensé: donde a alguien le apeste los pies ¡qué pena!; o, traiga calcetines rotos, ya valió, es algo que no pude evitar pensar. Por otro lado mi lógica me indico que ocupábamos estar descalzos para poder sentir mejor ¿Pero sentir mejor qué? ¿Dónde caminaremos? Volteaba a ver caras pero las distinguí poco. Se escuchó el silbido largo del vapor expulsado por la locomotora, señal que llegábamos a un destino. Ahí empezó nuestro viaje: la oscuridad fue la constante en todo. Nos cubrieron los ojos y empezó la función. Nos llevaron de la mano a donde ellos deseaban. Susurraban historias que a través de tus manos, pies, oído y olfato te transportabas a diferentes lugares: al mar, a un iglú, a un bosque, a un salón de baile, a un desierto. Después te quitaban la venda, y más historias que tus ojos, oídos y olfato captaban, a través de los mensajes intencionales, uno los interpretaba y seguía, sin necesidad de hablar. De nuevo la venda, de nuevo soñar, imaginar, todo a través de sus sentidos.

Fue algo maravilloso, una experiencia que mis sentidos y mi imaginación agradecerán infinitamente.